El taxista de la India

Luis roche

Nuestro compañero Luis Enrique Roche, del Grupo iBiomechanics, Diplomado Universitario en Fisioterapia (Universidad de Barcelona) y en Podología (Universidad de Zaragoza),  Doctorando en programa de doctorado en Biomedicina (Universidad de Granada) y profesor en la Universidad San Jorge en Zaragoza, me ofreció hace un tiempo este testimonio real y aprovecho para darle las gracias por brindarme amablemente la posibilidad de compartirlo con todos los lectores de este blog.

Ocurrió en el año 2011. Luis realizó un viaje a la India. En el trascurso del mismo, en una ocasión, necesitó tomar un taxi. El taxista se llamaba Sukhdeep Singh, un Sikh con muy buena conversación que resultó ser un tipo de lo más interesante. Su hermano era cardiólogo en Canadá y él trabajaba de taxista con el coche que el galeno le había ayudado a pagar. Luis nunca sabría hasta qué punto aquella conversación con un taxista de un país remoto iba a estremecer los cimientos de aquello que consideraba certezas consolidadas.

– Y dígame, usted, ¿a qué se dedica allí en España?
– Soy podólogo biomecánico.
– Suena muy excitante. ¿Y qué hace un podólogo biomecánico?.
– Bueno, verá, mi trabajo ahora mismo consiste en hacer exploraciones biomecánicas en las personas… es decir, para que me entienda, lo que hago es básicamente ver cómo camina la gente…mucha gente tiene dolor debido a cómo camina, cómo pisa, y entonces por eso hacemos este tipo de estudio y si vemos algún tipo de alteración, les ponemos una plantilla para mejorarlo.
– Vaya. ¿Tan mal camina la gente en España?
– ¿Perdone?
– Pues eso. ¿Tan mal camina la gente en España?
– …
– A ver. ¿Por qué caminar en España hace que te puedan doler las piernas? Si caminar es lo más normal del mundo.
– …
– Aquí en la India a la gente no le suelen doler las piernas salvo que tengan una enfermedad grave, como un accidente o una infección.
– …
– …
– La verdad no sé qué decirle.
– Se lo digo porque además aquí todo el mundo camina descalzo y no le duele nada.
– …
– Ya…y oiga, ¿simplemente poniendo una plantilla, entonces usted de verdad dice que puede cambiar todo tanto en los dolores de los españoles?.

Tan mal camina la gente en España.

Por qué caminar hace que te puedan doler las piernas en España.

Por qué simplemente con una plantilla en España puede cambiar todo.

Luis nunca olvidará ese viaje y a ese agudo taxista de la India. Desde aquel momento, su amado mundo de la biomecánica se tambaleó para siempre y le ha dado mucho que pensar. A día de hoy sigue pensando que la biomecánica está detrás de muchos dolores y muchas patologías, pero obviamente sólo desde ahí no es posible dimensionar toda la realidad del paciente, mucho más amplia, inexcusablemente biopsicosocial.

Tan mal camina la gente en España. Por qué caminar hace que te puedan doler las piernas en España. Por qué simplemente con una plantilla en España puede cambiar todo.

Tres preguntas de un taxista de la India que sí pueden cambiarlo todo.

Las plantillas, aparte de biomecánicas, ¿son también órtesis… culturales?

***

Imagen: fotografía de Luis Roche con Sukhdeep Singh (cortesía de Roche)

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13 pensamientos en “El taxista de la India

  1. Hola Edu,

    el caso es que estuve en la cena en que Luis comentó la situación y no la recordaba. Es curioso porque hace muy poco estuve dando un curso en Palma de Mallorca y uno de los presentes me comentaba algo muy similar. Acabó una formación y para celebrarlo viajó precisamente a la India, dónde se le tambalearon los cimientos de la formación en cuestión, también con un compomente muy mecanicista.
    Algo debe de tener la India.
    Por cierto, lo órtesis cultural me parece genial.

  2. Esto me recuerda, ya que estamos con La India, este texto: Lessons from Hot Feet: A Note on Tissue Remodeling, de Paul Brand. Los que os dediquéis a la mano y utilicéis férulas estaréis familiarizados con él. Si no, aquí tenéis: http://www.jhandtherapy.org/article/S0894-1130(02)50027-2/abstract

    Brand trabajaba en su momento tratando deformidades de los pies en niños pequeños en Inglaterra, pero acabó en la India haciendo lo mismo. Y sorpresa sorpresa, encontró esto:

    “[…] among the patients who came to my clinic in India (and unlike the patients whom I saw in London), there were several teenagers who had been born with clubfoot, but no attempt had ever been made to correct them. They came to me walking either on the lateral side of the foot or even on the dorsum of the foot […] I began by trying to manipulate the feet, at least part way toward full correction. This meant that I had to handle these feet and feel them and feel the mobility.

    To my astonishment, I found that these untreated clubfeet of the older children felt cool to the touch and had surprising range of motion of all the joints, even though the range of motion was from a deformed position and was not enough to correct the deformity.

    I remember being astonished at the contrast between the texture and temperature of the feet I was now seeing in children aged 10 or 12, compared with the feet of children who had been through Denis Browne’s treatment, which were corrected in position but so stiff and so hot compared with the untreated feet I was seeing in India.

    I felt at once that the Indian feet were better feet than the ones we had treated in England, even though the ones in England were straight and in a better shape. I felt convinced that there was something fundamentally wrong about all those patients in London. I wondered whether we could treat the Indian patients in a way that would not cause the inflammation and the damage to ligaments and to some bones that had been thrust upon the babies in London.

    […] But the real joy and satisfaction came after a few years, when I was able to compare the feel of the 6-year-old and the 10-year-old feet with my memories of the feel of same-age feet in London. Not only were our feet in India in a normal position (as the London feet had been), but they were mobile and they felt cool and soft to the touch.”

    Esto suele utilizarse para justificar el uso de baja carga y larga duración para modificar estructuras, y tiene poco que ver con lo que dice el texto de Edu. La parte que os quería señalar es la primera: Los chavales caminaban con una deformidad enorme, pero caminaban. Probablemente no tenían dolor, pero lo más importante era que tenían “una cantidad sorprendente de movimiento, y se notaban fríos al tacto”. Lo primero habla de que esa adaptación era totalmente funcional. Lo segundo, que no tenían un estado inflamatorio / distrófico debido a los tratamientos o a la vida normal. Eso siempre me hace pensar en si “recuperar la movilidad normal” es algo que deba hacerse siempre. Supongo que uno acaba viendo lo que quiere ver, pero hace años que no veo un SDRC super hinchado, deformado y caliente. Los mismos que hace que dejé de hacer movilizaciones forzadas dolorosas. Es una anécdota, pero a mi me vale.

    A vosotros ¿Qué os parece?

    PD: a los lectores orientalistas les tiene que estar dando un pasmo leyéndonos a nosotros, los #ciencinazis, hablando de La India como paradigma del cambio de mentalidad….

    • Jejeje…y tanto Carlos, precisamente porque de eso se trata tener una mente abierta, en contra de (su) topicazo 😉
      Grandísima aportación y reflexión!
      Muchísimas gracias por este testimonio…!
      Y me permito señalar que en el fondo aquí la cultura tiene también que ver. Una cultura como la india es antifragilizadora; los individuos que sobreviven (porque este es el precio) tienen la posibilidad de adaptarse a un medio o condiciones más hostiles.
      La recuperación de la movilidad normal…hasta qué punto no tiene también un sustrato cultural, aquí en nuestro entorno, en la creencia de salud?
      Fascinante reflexión Carlos.
      Muchas gracias !

  3. En este caso un taxista, realmente taxista (no un hastiado investigador) y no por ello menos sabio Edu!
    Hace poco un Sueco en una formación (que usa tapes blancos) nos comparaba la marcha de nuestras abuelas; zancadas más amplias y frecuentes ( había que llegar a los sitios y no sobre ruedas) con las nuestras y me hizo reflexionar sobre esto mismo.
    Culturas, un indio, un sueco, otros países, otras generaciones… bienvenidas estas sacudidas antifragilizadoras.
    Gracias siempre

  4. Encantado de leeros, ayer le comentaba a Edu por twitter, que tras mi paso por Perú y Marruecos y la visitas de hospitales y centros sanitarios me planteaba que el 80 o 90% (así a ojo y creo que me quedo corto) de las patologías que tratamos son patologías del “primer mundo” creadas por el estado de bienestar que en otras partes del mundo ni se plantean, como ejemplo este magnífico relato que comenta edu. Lejos quedaron el tratamiento de grandes patologías(amputaciones, lesionados medulares….), relegado prácticamente al hospital, el cual a su vez está inundado de estas patologías leves que aquí (1er mundo) crean gran disfunción y en otros países no son consideradas casi ni patología. Entrando en el tema de la función, en muchos de estos países re-aprenden las nuevas funciones (atrofia, ayudas técnicas, amputaciones…) en muchos casos sin ayuda o asistencia sanitaria, es decir aprenden a funcionar porque lo necesitan si no quieren ser excluidos del ritmo de su sociedad. Es decir, la readaptación funcional nace de la necesidad. Quizás aquí lo que hacemos o creemos hacer es darle calidad a esa función pero ¿Es eso imprescindible la calidad tanto como creemos? según Joseph Juran “calidad es adecuación al uso del cliente“. Por tanto no puede ser la misma calidad la que tenemos o medimos en el mal llamado primer mundo, y la de el tercer mundo o incluso entre un usuario y otro.

    En fin lo bueno de estas historias es que nos hacen ver lo poco imprescindibles que somos y eso en muchos casos siempre es necesario y debe invitarnos a reflexionar sobre nuestras actuaciones en el día a día.

    Nos vemos,

  5. Recien leo el artículo y me parece interesante porque hay muchos elementos que se superponen y con los cuales se construye una idea
    Por un lado esta lo de “Tambalear” sobre lo que el viajero tiene como conocimiento, ser podologo biomecanico podría ser equivalente a ser ingeniero petrolero espacial (no se si exista por si acaso) pero es un nivel de especialización sobre un área de conocimiento, lo cual no da por seguro que la gente camine “tan mal en España”
    Por otro lado, la opinión de una persona de forma aislada “tan mal camina la gente en España?” debería ser motivo suficiente para creer que es solo en España? o se podría modificar el cuestionamiento: ¿Tan poco sabe la población de la India acerca de los problemas al caminar? o incluso se podría jugar con cuestionamientos ¿a partir de que punto, es decir de cuantos pasos o que rigidez de superficie se desarrollan problemas al caminar? pienso que la elaboración de la pregunta puede inducir a un tipo de respuesta. Asi como tambien podríamos comentar sobre el nivel de conocimientos del taxista sobre un tópico en específico.
    Por último, completamente de acuerdo en que como profesionales de la salud debemos contemplar la mayor cantidad de variables posibles al momento de abordar a una persona y hoy por hoy, el modelo que más se ajusta a esto es el Biopsicosocial pero, se podría pensar en un nuevo modelo? o solo nos quedamos con los dos extremos de Salud y Enfermedad? Saludos

    • Hola a todos! Perdonad la intromisión, pero he llegado a este hilo por casualidad. El modelo biopsicosocial está superado, al menos en la Antropología, por un modelo biopsicosociocultural. La sociedad y la cultura modulan nuestras percepciones de salud y enfermedad, y de los fenómenos que nos rodean en nuestro ecosistema humano. Porque hace mucho que las sociedades son multiculturales…gran entrada de reflexión @ezeyan. Felicitaciones.

      • Mi pregunta es, si la introducción de un nuevo archisílabo va a solucionar o aportar algo nuevo. Por qué no decir simplemente modelo centrado en la persona?
        Gracias Leticia. Un saludo.

    • Por otro lado, con respecto a los conceptos de salud y enfermedad, existe un error en considerarlos dos extremos, como dos cajas separadas para organizar elementos. Existe la definición de salud y enfermedad como un proceso continuo donde los seres humanos nos movemos, acercándonos a uno u otro segmento según nuestros signos y síntomas, y según nuestras percepciones moduladas por lo sociocultural, como bien apunta @ezeyan en su entrada. Un pie deformado estructuralmente lo es aquí o en la India, pero su consideración dentro del continuo salud -enfermedad tiene una disposición diferente dada la diferencia sociocultural. No es que seamos más enfermos, o más frágiles. Simplemente, nuestro entorno hace q tengamos diferentes respuestas a la misma situación de estímulo.

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