Terapia Craneal y Matemáticas

ser o no ser

En fechas recientes, nuestra compañera la fisioterapeuta Eva Sierra publicó en TW un estudio donde se demostraba que el movimiento de los huesos del cráneo, en adultos, no se puede palpar con fiabilidad.

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Eva1

Hubo algún intercambio de opiniones; entre ellas la de nuestro compañero Gerard Álvarez, osteópata y fisioterapeuta a quien admiro muchísimo desde hace varios años. El tuit de Gerard me llamó la atención:

Gerard1

La pregunta no es si es fiable, la pregunta es si es palpable. Este enunciado de Gerard me parece de lo más interesante y pertinente y me ha llevado a la reflexión. En esta pequeña entrada pretendo resolver esa pregunta que lanza Gerard. La respuesta a la que he llegado es que independientemente de que las suturas del cráneo del adulto se muevan o no, a la pregunta: “¿es palpable?“, la respuesta lógica nos devuelve la profecía autocumplida: es tan palpable como tan elevada sea la fe del terapeuta en que lo sea.

Demostración.

En este asunto de la terapia craneal en adultos, existen dos escenarios fundamentales.

ESCENARIO 1. Sea el suceso: “Las suturas delos huesos del cráneo (en adultos) se mueven y yo, a la vez que esto ocurre, percibo ese movimiento”. La probabilidad de que esos dos sucesos se den simultáneamente es muy baja.
Sea A = “las suturas de los huesos del cráneo (en adultos) se mueven” y B = “yo percibo el movimiento”. Como son sucesos dependientes, utilizamos la fórmula de la probabilidad condicionada:

P (B ǀ A) = P (B ∩ A) / P (A)

Sabemos que en el mejor de los casos P(A) es muy baja; entonces la probabilidad de que yo perciba que las suturas del cráneo se mueven cuando ese hecho simultáneamente está ocurriendo, P (B ∩ A), también será prácticamente nula, porque P(B ∩ A) = P(A) x P( B ǀ A). Si P(A) tiende a cero, el producto también, con lo cual P(B ∩ A) también lo hará.

ESCENARIO 2. Llevándolo al extremo, si el practicante es un terapeuta craneal creyente, los sucesos ya no son condicionados, sino que son independientes. Éste es un aspecto fundamental y que se suele escapar al sentido común, pero nos hablaría de variaciones en la fórmula a utilizar con repercusiones notables.

Es decir, si yo palpo el movimiento de las suturas de los huesos del cráneo del adulto independientemente de que se muevan o no, (B ǀ A), entonces sólo lo puedo hacer guiado por la creencia en que de alguna manera se mueven, pues mi acto palpatorio asume que existe la posibilidad anatómica de que no se mueven (“digan lo que digan, yo percibo que se mueven“).

En ese caso los sucesos A= “las suturas del cráneo del adulto se mueven o no” y B = “mi percepción de que se mueven a la palpación es positiva” son independientes, y la probabilidad de la intersección de ambos conjuntos es el producto de las probabilidades de los sucesos. Así:

P(B ǀ A ) = P(B ∩ A) / P(A) = P(A) x P(B) / P(A) = P(B)

…es decir, P(B ǀ A) = P (B), precisamente la probabilidad de que yo crea que se mueven, con lo cual se trata en realidad de la profecía autocumplida.

Si por criterios subjetivos yo le doy un valor alto (bajo) a P(B), esto es, a la percepción de que realmente se están moviendo las suturas del cráneo del adulto, la probabilidad de que se muevan las suturas si realmente yo lo percibo (“es palpable”) será también alta (baja) … pero precisamente porque yo así lo creo.

Conclusión

La evidencia científica señala que no existe fiabilidad en los test palpatorios.
Si la fiabilidad no es la pregunta, entonces que lo sea si es o no palpable este movimiento. Hemos demostrado que:

En el caso de que las suturas craneales de los adultos tuviesen movimiento, la probabilidad de que yo pueda percibirlo (“¿es palpable?”) es prácticamente nula (escenario 1, probabilidad condicionada).

En el caso planteado en el escenario 2,  tomando los sucesos como independientes “independientemente de que se muevan  o no las suturas del cráneo del adulto, yo lo percibo”  a la pregunta: “¿es palpable?”, las matemáticas demuestran que la respuesta es que la probabilidad de que sea palpable es tan alta o baja como lo sea la fe o creencia del terapeuta: si el terapeuta se lo cree es palpable y si no se lo cree, no es palpable.

CODA :

Comprendo la objeción. “Sea como sea, a mí en adultos me funciona”. Ojo. No se habla aquí de efectos, sólo del marco conceptual clásico que se toma como cierto. Esta terapia, como otras, si es efectiva, puede serlo por muchas variables: regresión a la media, efecto halo del terapeuta, respuesta placebo, historia natural o cualquier otro mecanismo neurofisiológico que evidentemente, deben apuntar a aspectos más allá de la movilidad de los huesos del cráneo.

Imágenes: fuente: Google y Twitter

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8 pensamientos en “Terapia Craneal y Matemáticas

  1. Excelente Eduardo!

    Dicho esto, ¿por qué no se desecha como hipótesis? Bounge apunta a “detritus de la ciencia” a aquellos postulados que no terminan de verificarse el tiempo y Kuhn introduce el término “protociencia” como un estadío previo bien a la ciencia (inmadura) si evoluciona, bien a la pseudociencia si se estanca y no se abandona. En este punto pienso que podríamos barajar la posibilidad de que aunque las hipótesis sean refutables, si los diferentes modelos protocientíficos no avanzan adquieren propiedades de pseudociencia. Y si lo hiciesen se establecerían como ciencia inmadura.

    Esto nos suena mucho en fisioterapia, pienso que hay modelos más inmaduros (¿pero científicos?) y modelos protocientíficos fronterizos…y si – parafraseando ahora a Waggenseberg – “la frontera no se debe abandonar como ciencia”: he aquí el problema a fin de cuentas de la fertilidad de (si no pseudociencia) todo aquello que no sabemos si lo es. Para mi gusto, complicado ordenar todo esto, llevo tiempo intentando darle forma pero no encuentro hilo conductor.

    Abrazos!

  2. Y ya que estamos, metamos en el saco a la Inducción Miofascial, Oscilación Resonante (tan en voga en latinoamérica ultimamente), KT…se generan verdaderas industrias en torno a modelos que no terminan de evolucionar pero que se convierten en cabezas visibles de la fisioterapia.

    Aceptando el hecho de que la fisioterapia no está basada en la evidencia en su mayor parte sino en el método científico, hasta qué punto, aún teniendo paradigma (rasgo una disciplina científica), dada la dificultad de los diseños y la “demostración” de la interdependencia de las partes de los hechos y los aspectos relacionados con los hechos, podemos hablar de si la fisioterapia es una ciencia inmadura o una protociencia.

    Volviendo al primer párrafo, el calado de los modelos citados en mi opinión ejerce de lastre para que avancemos a través de otros modelos quizá más consistentes. No sé, tal vez sin negarlos necesitamos desprendernos de ellos. Basándome en Bunge de nuevo: el foco no está quizá en la Acupuntura, el Reiki o la Homeopatía sino precisamente en disciplinas más fronterizas. Es ahí tal vez donde tenemos que ejercer una oposición más firme, me pregunto.

  3. Estimado Pablo,

    Muy amable y agradecido por tus interesantes reflexiones.
    Evidentemente, muchas teorías deberían ser desechadas. Los criterios de demarcación científica, como el de Bunge, desgraciadamente no se aplican, en la práctica, a todas las tecnologías, en este caso las sanitarias.
    Me temo que también la ciencia, en el día a día, es cuestión de real politik: ciencia es también lo que dicen unos señores que es ciencia.
    Cuestión de intereses y de mercado.
    Esto no es óbice para poner el dedo en la llaga y señalar lo que es una aberración conceptual.
    Como en tantos aspectos, las ideas llegan antes que los actos.
    Seguimos apostando por la ciencia, pese a quien le pese.
    Un abrazo y gracias !!!

    • Estimado Freddy Freddy,
      Honestamente, si usted cree que he dado una explicación matemática del comportamiento de un cuerpo vivo, en este caso el sistema craneal del adulto, usted no ha entendido en absoluto el contenido de esta entrada.
      Un saludo cordial.

  4. Falacia de la pregunta cargada: 1.-¿Tienen movimiento las suruturas craneales? 2.- Si existe ese movimiento, ¿Su ausencia o alteración es causa de patología? 3.- Si se mueven y su movimiento es clínicamente relevante ¿puede palparse? 4.- Si se cumplen las anteriores ¿es fiable la palpación como método diagnóstico?

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