Paradigma del Tratamiento Físico (II): Estudio Taxonómico

Continuamos en los siguientes párrafos con el estudio taxonómico del paradigma del Tratamiento Físico. Brevemente, recordamos el punto de partida de nuestra línea de razonamiento:

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 Pensamiento Crítico en Fisioterapia by Eduardo Fondevila Suárez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.
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1) El paradigma vigente de la fisioterapia en España la define como la ciencia del tratamiento físico (Gallego Izquierdo T, 2007; Raposo Vidal I y cols, 2001; Fernández Cervantes R y cols, 1997; RD 1001/2002 de 27 de Septiembre)

.

2) Si bien no existe una única definición del concepto de paradigma, tomamos de él una acepción epistémica que está ampliamente consensuada: los paradigmas son estructuras ontológicas capaces de establecer una partición del campo en clases naturales que puedan ser proyectables. Esto es, inducen taxonomías (Solís C, 2003)

De estos dos puntos se deduce que es menester realizar un estudio taxonómico del paradigma de la fisioterapia como ciencia del tratamiento físico. El autor se plantea esta tarea con el objeto de aportar un poco de orden a lo que considera una especie de totum revolutum en lo referente a las particiones de campo tradicional de la fisioterapia, tal y como se explica en España. ¿A qué nos referimos al decir totum revolutum? Según el RD 1001/2002 todas las terapias en donde se usan agentes físicos son fisioterapia. ¿Es esto cierto? Los objetivos de este estudio son pues:

1) Averiguar qué taxonomía resulta de la consideración del paradigma del Tratamiento Físico.

2) Averiguar si esta taxonomía es coherente desde un punto de vista epistémico y estudiar qué fenómenos produce.

3) Observar la compatibilidad de la taxonomía que nace de este paradigma con clasificaciones vigentes para ciencias y tecnología, como por ejemplo, la Clasificación Unesco para los campos de la ciencia y la tecnología. Ampliaremos las nociones sobre esta clasificación en próximas entradas; por ahora baste decir que es un sistema de clasificación del conocimiento ampliamente consensuado que se fundamenta en n=3 categorías taxonómicas.

Antes de comenzar, repasemos unos breves conceptos sobre taxonomías. Si bien es un concepto que ha arraigado de manera preferente en el campo de la biología (v. Linneo), una taxonomía (del griego ταξις, taxis, “ordenamiento” y νομος, nomos, “regla”) es una propuesta ontológica que se puede aplicar a cualquier ciencia como herramienta de clasificación. Una característica fundamental de estos sistemas es la sucesión de categorías presentadas de manera jerárquica mediante taxones en nodos. Un taxón pues, no es más que un grupo de clasificación que se estructura en una jerarquía de inclusión, en la que un grupo abarca a otros menores y está, a su vez, subordinado a uno mayor. Estos grupos se denominan categorías taxonómicas; un clado sería cada una de las ramas con las que agrupamos los taxones dentro de un grupo o categoría.

Existen varias características de estos sistemas de clasificación. En ciencia y para el caso que nos ocupa una de las más importantes es que no pueden existir solapamiento entre clases (Flores Quintero D, 2007; Solís C, 2003) . El propio Thomas Kuhn expresaba este concepto de una manera muy gráfica: “no hay perros que sean gatos” ni tampoco “círculos cuadrados”. Así y buscando un símil con la biología, un solapamiento de clases significa que gato montés no puede deducirse de una taxonomía de la Familia canidae (cánidos); y de la misma manera, gato montés no puede pertenecer a la vez a los felidae (felinos) y a los canidae.

Tomemos pues la Fisioterapia bajo el paradigma: Tratamiento Físico. ¿Cuáles son las categorías taxonómicas (en amarillo) que de manera jerárquica se deducen de él? Sin duda la primera sería Medios/Agentes Físicos. En la siguiente figura, se observa un ejemplo de taxonomía desarrollada de esta manera; nótese que, debido a las limitaciones de espacio no se puede presentar de manera completa, sino sólo unos ejemplos:

Vemos aquí la primera categoría: Medios/Agentes Físicos. Entre ellas presentamos los taxones: “Electricidad”, “Movimiento”, “Ejercicio”, “Masaje”, etc, tal y como se ha definido en los documentos científicos y jurídicos de la profesión en España. ¿Cuál sería la siguiente categoría que sigue a la de Medios/Agentes?. Lógicamente, la de Terapia:

De esta manera, el taxón “Electroterapia” se deduce de “Electricidad”; el de “Kinesioterapia” de “Movimiento” y así sucesivamente: “ejercicio terapéutico” resultaría de “Ejercicio”, “Masoterapia” de “Masaje”, etc. De la misma manera, en estos ejemplos “ejercicio” y “masaje” son taxones pertenecientes a la categoría Medio/Agente Físico y “ejercicio terapéutico” y “masoterapia” a la categoría Terapia.

¿Qué categoría taxonómica se subsigue de Terapia? La más lógica a juicio del autor es presentar ya una Clasificación, en donde se empieza a mostrar ya la tipología de terapias resultantes de la aplicación de tales agentes y medios físicos:

Por ejemplo, para la electroterapia en fisioterapia existen muchas posibilidades de clasificación (Rodríguez Martín, 2000), pero posiblemente la más lógica por su aplicación práctica sería según las frecuencias de las radiaciones no ionizantes: Baja y Media Frecuencia (BF, MF) y Alta Frecuenica (AF). De manera similar, una clasificación común y aceptada en España para la Kinesioterapia sería la de K. Pasiva, K. Activa, K. Activa-Resistida, Mecanoterapia… (Génot, 1987).

¿Cuál sería la siguiente categoría taxonómica? Una vez presentados los agentes y medios físicos, las terapias que se derivan de ellos y una clasificación/tipología consensuada de la misma, llegamos de manera natural a una categoría que el autor denomina como Metodologías. En esta categoría se incluyen los métodos, los conceptos, los autores o los investigadores que desarrollan cada una de las tipologías presentadas, bien mediante su experiencia, su evidencia clínica o los resultados de sus investigaciones. Como una vez más por razones de espacio de este blog, no podemos presentarlas todas de un pantallazo, dediquemos a realizar algunas por separado.

Vemos por ejemplo qué ocurre con el taxón “electroterapia”. Después de realizar una clasificación de las corrientes no ionizantes por su frecuencia en BF, MF y AF, ¿qué taxones se incluirían en la categoría taxonómica Metodologías? Pues todos aquellos autores que han desarrollado metodologías para tales tipologías. Un taxón sería, por ejemplo, “Rodríguez Martín”; otro “T Watson”, por nombrar algunos de los autores que proponen, bien desde su experiencia, bien desde el resultado de las investigaciones, metodologías de electroterapia.

¿Cuál sería la siguiente categoría? El autor cree que según este razonamiento, la siguiente y última categoría lógica que se subsigue es la de Técnicas. Es una categoría coherente con la clasificación jerárquica propuesta, y además coherente con el propio paradigma objeto de estudio: al hablar de tratamiento físico siempre estamos haciendo alusión, de manera directa o indirecta, a un paradigma de tipo técnico.

En este ejemplo el taxón electroterapia de la categoría Terapia, finaliza con la batería de técnicas como el TEMS, el EMS, la Onda Corta (OC), la Microonda (MO) entroncadas en la categoría Técnicas. Tenemos con la electroterapia un ejemplo de taxonomía desarrollada para el paradigma del tratamiento físico. Las categorías resultantes son: Medio/agente; Terapia; Clasificación; Metodología; Técnicas. ¿Qué implica esta taxonomía? Implica, por ejemplo afirmar que la corriente galvánica es una técnica cuya metodología se estudia por un(os) autor(es) determinados, que se engloba en la clasificación de baja frecuencia de la terapia: electroterapia resultante de la aplicación de la electricidad como medio/agente físico en la ciencia del tratamiento físico denominada fisioterapia. También sería coherente inferir según esta taxonomía que la corriente galvánica es una técnica de la modalidad de fisioterapia electroterapia (la electricidad como agente físico) . El autor cree que esta definición es válida ontológicamente y tiene amplio consenso así que de alguna manera, ratifica el paradigma (es decir, su taxonomía).

Sigamos con nuestro estudio. Hemos comprobado qué ocurre con el taxón electroterapia. Como tiene que ser un esquema válido para todos los taxones, estudiemos por ejemplo qué ocurre con el taxón “ejercicio” para la categoría Medio/Agente y en consecuencia “ejercicio terapéutico” como taxón de el grupo Terapia para esta taxonomía. La partición de campo más lógica para este caso, sería clasificar los ejercicios según su tipología más general: ortopédicos, neurológicos, cardio-respiratorios, etc.

Una vez más, por problemas lógicos de espacio no podemos desarrollar todos los campos. No obstante, desarrollemos para esta taxonomía uno de ellos, por ejemplo el taxón “Ortopédico”.

Tenemos las diversas metodologías de ejercicios terapéuticos en ortopedia: Busquet, Souchard, Janda, Charriére, Schroth, Sharman, Janda, McKenzie… Una observación somera nos lleva a la conclusión de que en esta taxonomía las cosas ya no encajan tan bien como para la propuesta en electroterapia. El esquema impuesto, obliga a continuar la categoría Metodología con la de Técnicas; esta taxonomía nos lleva a decir por ejemplo, que McKenzie es una metodología de ejercicio terapéutico en patología ortopédica para la profesión de fisioterapia como ciencia del tratamiento físico. Lo mismo habría que decir de la propuesta por Souchard (RPG) o Janda. Esto es cierto en gran medida pero no es una conceptualización completa. Lo que ocurre es que, si queremos ser rigurosos, estas metodologías no derivan de manera directa en una batería de técnicas (ejercicios), sino que cada una imprime a su vez su propia taxonomía (clasificación en subgrupos) para los cuales, ahora sí, están indicados unos u otros ejercicios. Por ejemplo, la taxonomía de McKenzie para patología de columna lumbar vendría dada por la tríada: Disfunción-Postural-Derrangement; la taxonomía de Sahrmann sería la lista de sus síndromes de alteraciones del movimiento y la de Busquet su clasificación según las cadenas fisiológicas que propone. Por lo tanto y en rigor, haría falta para este grupo incluir una nueva categoría taxonómica para poder conceptualizar que, por ejemplo, McKenzie es una metodología que propone en una taxonomía (clasificación) propia para patología ortopédica en fisioterapia para su tratamiento mediante la realización de determinados ejercicios terapéutico, lo cual es más exacto, matices en la redacción aparte, que la primera definición.

Vemos cómo la inclusión de metodologías que imprimen a su vez taxonomías propias nos obliga a introducir una nueva categoría taxonómica (Clasificación 2, lo que supone n=6 categorías taxonómicas). Sin embargo, si quisiéramos ser todavía más rigurosos a la hora de conceptualizar de manera satisfactoria alguno de los taxones, deberíamos ampliar aún más el número de categorías taxonómicas. Por ejemplo, para el taxón “McKenzie” si quisiéramos desarrollar la taxonomía del “Derrangement” habría que introducir la categoría Clasificación 3 y así sucesivamente:

Observamos dos problemas. El primero es que esto supone romper el principio de simplificación (ahora tenemos n=7 categorías, pero para algunos taxones con clasificaciones más complejas el número podría facilmente ser aún mayor). Y el segundo es que aunque no quepa en la imagen, este árbol debe ser compatible en paralelo al desarrollado para taxones menos complejos (como el presentado anteriormente en “electroterapia”, pero también en “termoterapia” o “crioterapia”) quedando para estos un vacío de categoría. Vemos pues cómo empieza a haber incongruencias y que esta taxonomía empieza a mostrar incoherencias para dar la misma solución satisfactoria a todos los taxones.

Desarrollemos otro taxón. Veamos qué ocurre con “Movimiento” para la categoría Medio/Agente Físico:

Si tuvieramos que desarrollar por ejemplo el taxón “Kinesterapia Pasiva”, ¿qué metodologías podríamos encontrar si nos atenemos a las especificaciones que sobre el asunto para nuestro país se han especificado en los documentos institucionales y jurídicos? Podríamos poner por ejemplo, la metodología de Génot; también podríamos poner la de Sohier, la de Kaltenborn, Maitland o Cyriax.

Si nos atenemos a la definición de el RD 1001/2002 en donde, por ejemplo, la quiropráctica o la osteopatía son partición del campo de la fisioterapia, ¿dónde los incluiríamos? Según la taxonomía que se deriva del paradigma para la fisioterapia como tratamiento físico no tendríamos más remedio que hacerlo aquí. De todas ellas, se deducen la batería de téncicas: rearmonizaciones, movilizaciones analíticas, manipulaciones…

De nuevo comprobamos que el asunto es sombrío por inexacto. Esta taxonomía nos obliga a decir por ejemplo, que las técnicas analíticas son propias de la metodología propuesta por Sohier, que se pueden englobar dentro de una clasificación de Kinesiterapia Pasiva como resultado de entender el movimiento como agente o medio terapéutico dentro de la profesión de fisioterapia. Esto tiene sentido y salvo matices, no creo que haya demasiada discusión. ¿Pero qué ocurre si elegimos otro taxón de la misma categoría? ¿Qué pasaría por ejemplo con el taxón Quiropráctica? Que esta taxonomía nos obliga a decir que la Quiropráctica es una metodología de Kinesiterapia Pasiva dentro de la clasificación del movimiento como agente físico para la profesión de Fisioterapia como ciencia del tratamiento físico. ¿Es esto cierto? ¿La comunidad quiropráctica mundial podría suscribir esta afirmación? ¿Y la fisioterápica? Me temo que en ambos casos de ninguna manera, salvo para algunos fisioterapeutas españoles. En cualquier caso, el taxón “Quiropráctica” no tiene cabida natural en la categoría taxonómica Metodologías que se subsigue del desarrollo del paradigma Tratamiento Físico. ¿Por qué? Porque la Quiropráctica como hemos visto en otra entrada es ya en sí mismo un propio paradigma, que no se sustenta en el tratamiento físico (paradigma técnico) sino en el concepto de la subluxación vertebral y la Inteligencia Innata (paradigma mofológico-energético)

Observamos que lo mismo ocurre con el taxón “osteopatía”. ¿Es correcto conceptualizar la osteopatía simplemente como un método de kinesiterapia pasiva englobado dentro de la profesión fisioterapia como ciencia del tratamiento físico? Salvo para algunos fisioterapeutas españoles, indudablemente toda la comunidad sanitaria internacional convendría en afirmar que esta conceptualización no es correcta. Y honestamente no conozco en España a ningún fisioterapeuta con formación en osteopatía que tampoco apueste sus galones por esta definición y a los documentos oficiales de sus escuelas de formación me remito. Por otra parte y siguiendo con el taxón osteopatía, ¿sólo se derivarían de ella elementos de la categoría Técnicas? Evidentemente, no.

La osteopatía es una ciencia y práctica de tal calado, que exige una taxonomía propia que no puede nacer y morir en la categoría Ténicas que le imprime el paradigma del tratamiento físico en Fisioterapia. Como en el caso de la Quiropráctica, es en sí misma todo un paradigma único y diferenciado (De corte Morfológico-Holístico: recordemos la máxima de Still La estructura gobierna la función) Esta taxonomía natural que se deriva del paradigma “osteopatía” pasa por la asunción de una categoría denominada Clasificación (Estructural, Visceral y Craneal)… ¡pero según la taxonomía de la Fisioterapia como Tratamiento Físico la categoría Clasificación era previa y tras la de metodología, sólo puede venir la de Técnicas! Así que del taxón “osteopatía” (correspondiente a la categoría Metodología) el clado tendría que ir de nuevo a Clasificación (por supuesto, una nueva y propia clasificación) y no a Técnicas. Y aún asumiendo las técnicas, ¿para osteopatía sólo son válidas técnicas de kinesiterapia pasiva? Evidentemente no: la osteopatía trabaja con multitud de técnicas de tejido blando (Jones, escuchas, inhibiciones, etc…) que serían las propias de desarrollar el taxón “Masaje” (o similar)… ¡un auténtico lío! O el totum revolutum que ya se sospechaba de antemano…

¿Qué es lo que está ocurriendo aquí? Pues algo tan sencillo como que tenemos para algunos taxones el fenómeno de solapamiento de clases. Un perro no puede ser un gato, que decía Kuhn, y también, no hay círculos cuadrados. Recordemos que no se puede violar el principio de jerarquía para la categorías taxonómicas. Volviendo al símil biológico y para los casos de Quiropráctica u Osteopatía, aquí tenemos que del taxón Canidae (Familia) se deriva, no la clasificación de razas de cánidos, sino de manera natural un taxón de rango superior, como puede ser el Orden o la Clase. En otras palabras, asumiendo esta taxonomía nos encontramos con el curioso hecho de que si el Paradigma del Tratamiento Físico fuera la Clase Mammalia (Mamíferos), las técnicas de inhibición miofascial por ejemplo serían tanto caninos (técnicas de kinesiterapia pasiva de la familia Canidae, Kinesiterapia) como felinos, (técnicas de Masoterapia de la familia Felidae, Masoterapia) a la vez que se encuadrarían de manera natural en otra Clase, por ejemplo Insecta (Paradigma Morfológico).

Es decir, un perro que es un gato y a la vez, un grillo: la cuadratura del círculo.

El desarrollo de las taxonomías que resultan de la consideración del paradigma de Fisioterapia como el Tratamiento Físico es lógicamente mucho más amplio de lo que se puede presentar en un pantallazo. Se trata naturalmente de desarrollar de manera lógica los taxones correspondientes a los siguientes agentes y medios físicos: Ejercicio, Masaje, Calor, Frío, etc. Aunque la presentada es sólo una propuesta, el autor invita a quienes tengan ganas y tiempo a desarrollar las taxonomías que se subsiguen del Paradigma del Tratamiento Físico y está convencido de que el lector comprobará que el desarrollo siempre acabará derivando de manera sistemática en:

1) El establecimiento de un número no menor de n=5 categorías taxonómicas si se quiere ser mínimamente riguroso: en el aquí presentado las ya nombradas Medios/Agentes Físicos; Terapia; Clasificación; Metodología; Técnicas.

2) Para varios taxones, la aparición de numerosos fenómenos de solapamiento de clases, fenómeno que ya por sí sólo invalida ontológicamente la taxonomía.

3) La asunción de que el Paradigma del Tratamiento Físico siempre nos obligará a desarrollar una taxonomía de tipo técnica, en donde no hay lugar para el desarrollo de un corpus clínico y diferenciado para la fisioterapia.

4) Un hecho no intuitivo, pero no menos importante: el Paradigma del Tratamiento Físico, al desembocar de manera natural en categorías de tipo técnico, nos llevará a la imposibilidad de desarrollar una taxonomía de la Fisioterapia en donde queden reflejadas sus especialidades.

El autor considera que después de un somero análisis taxonómico queda mostrado que conceptualizar la Fisioterapia como la ciencia del del Tratamiento Físico tal y como está recogida en el RD 1001/2002 de 27 de Septiembre y otros documentos científicos antes referenciados:

a) Es incorrecto desde un punto de vista ontológico, pues para numerosos taxones existen fenómenos de solapamiento de clases y de vacío de categorías que invalidan epistemológicamente la taxonomía que se deriva de esta conceptualización.

b) Desde un punto de vista relacional o externo, imprime un elevado número de categorías taxonómicas (n=5, n=6…) que hacen a esta clasificación incompatible con Sistemas validados universalmente para otras profesiones similares, tales como la Clasificación Unesco (n=3).

c) Desde un punto de vista substancial o interno, considerar sólo a la Fisioterapia como la ciencia del Tratamiento Físico (en realidad, un paradigma de tipo técnico) es encadenarla de por vida a la consideración de disciplina meramente técnica. Es necesario ampliar el paradigma a elementos de tipo clínico que funcione como un catalizador diferencial con respecto a otras profesiones del ramo y que además haga constar las especialidades de la profesión.

Seguiremos desarrollando todas las implicaciones que se subsiguen de la taxonomía resultante de entender la Fisioterapia sólo como la Ciencia del Tratamiento Físico. Naturalmente se propondrá al final una alternativa sea en primer lugar coherente desde un punto de vista epistemológico y en segundo lugar compatible con la Clasificación Unesco o equivalentes. El autor es plenamente consciente que al ampliar a un nuevo paradigma que conceptualice la profesión, todos los profesionales deben encontrarse sientan cómodos (v. caso de la osteopatía) y tampoco deben invalidarse los logros alcanzados ni el sentir de la profesión.

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17 pensamientos en “Paradigma del Tratamiento Físico (II): Estudio Taxonómico

  1. Enhorabuena por las profusas reflexiones. Necesitaría releer unas cuantas veces más el texto para entenderlo en su complejidad, pero creo entender en esencia el mensaje. Los taxones expuestos no es que sean gatos o perros, es que son rioncerontes, caballos, amapolas, alicates y lechugas. Probablemente habrá muchas opiniones respecto a la clasificación, y enumeración de los taxones expuestos, pero lejos de pretender entrar en ello, reconozco que no me queda claro como conceptualizar un paradigma para la fisioterapia sin solapamiento de clases y respetando metodologías y autores. Sobre todo, teniendo en cuenta que a más categorías, mayor posibilidad de solapamiento. Sería necesario “simplicarlo” de algún modo. A priori, y para animar el debate es la impresión que me da.

    • Gracias por tus palabras. Efectivamente, no sólo hay perros o gatos, sino perros que son gatos a la vez que grillos a los que hay que juntar con rinocerontes, caballos, amapolas, alicates y lechugas: tales son los taxones que se reflejan en el RD 1001/2002 para nuestra profesión, en donde se especifica de facto que todo acto terapéutico, por el mero hecho de que en él concurra un agente o medio físico, es “Fisioterapia”.
      Como digo en el texto, la presentada es sólo una propuesta, pero eso no invalida mi consideración de que, si conceptualizamos la Fisioterapia como “la ciencia del tratamiento físico”, toda taxonomía que se subsiga de ella va a ser de naturaleza compleja, incorrecta desde un punto de vista epistémico y ontológicamente imposible, tal y como he demostrado.
      Así que en esto estoy plenamente de acuerdo contigo, pero ¿qué pasaría si trabajásemos sobre otro paradigma? un abrazo!

      PD: Un día después de la redacción de este post, y tras reflexionar un poco, informo a los que tengan el valor de leerlo, de que he retocado un poco el texto original, ampliando además algún diagrama, con el objeto de intentar explicarlo mejor.
      Siento la extensión de la prosa y la aridez del asunto, pero debido a mi probada escasa capacidad de síntesis y lo denso del tema, no he sabido resumirlo mejor.
      Pero siento que, a pesar de todo, así queda mucho más claro…

  2. Madre mía, vaya currada. Queda más claro, sin duda. Estoy deseando ver ese razonamiento sobre el paradigma del movimiento, aunque supongo que para eso hacen falta otras concreciones, cómo la de qué es fisioterapia y qué no lo es, nada desdeñable. Será un placer, aquí estaremos.

    • Bueno, por lo menos creo que quedan demostradas de una vez (o como mínimo, argumentadas según un razonamiento) las carencias de conceptualizar la fisioterapia como la ciencia del tratamiento físico en los términos en que lo hace el RD 1001/2002. Estas carencias no sólo tienen implicaciones teóricas o epistémicas (taxonomía ontológicamente imposible), sino que también las tienen a un nivel práctico, corporativo: inducen a una partición de campo poco operativa por compleja e inexacta que facilita de manera natural la aparición de crisis de identidad; condenan a la profesión a subyugarse a un perfil técnico y no clínico y no dan salida para una caracterización clara y distinta de las especialidades de la fisioterapia.

      Ahondando en las implicaciones prácticas, pienso además que a la luz de este estudio, podemos explicarnos ahora con mayor claridad algunos problemas actuales, como los fenómenos de crisis de identidad, las respuestas dadas ante afrentas como la regulación de la quiropráctica u otros interesantísimos de naturaleza epistémica como el de la inconmensurabilidad entre taxonomías para un mismo objeto de estudio que tanto daño hace a la Fisioterapia y del que hablaremos en breve en una próxima entrada.

      El paradigma del movimiento… primero habrá que conceptualizar qué es el Movimiento (bajo mi punto de vista, desde una perspectiva alostática); después integrarlo de manera armónica con el paradigma del tratamiento físico (pues pienso que la fisioterapia no debe renunciar a él, sino ampliarlo desde una perspectiva contemporánea); conceptualizar un elemento clínico propio diferenciador para la Fisioterapia más allá del técnico; y buscar para el paradigma final una conceptualización homologable a las directrices de la WCPT y ya que estamos, con una taxonomía simple compatible con la Clasificación Unesco, que reconozca las especialidades de la profesión y que además sea epistemológicamente coherente.

      Creo que tenemos bastante trabajo por delante y esto es lo que me he propuesto, pero tengo confianza de que, gracias a las aportaciones de todos, al final llegaremos a buen puerto… Un abrazo!

  3. Océano mar, recibe nuevamente mi felicitación y también, como Elefante, vivo expectante el desarrollo de un tema altamente complejo del que, en su momento, intentamos traducir de forma similar a como lo estas exponiendo, pero nunca con tanta brillantez, complejidad y amplitud.

    El titulo I del Decreto del que haces referencia explicaba en una intervención en el tema de “crisis de identidad”, que se hizo en unas determinadas circunstancias y bajo, también, determinas presiones y entornos nada favorables, del que personalmente no salí nada satisfecho. Se llegó a introducir dicho capitulo, como dices, y que reproduzco, para anotar algunas ideas:

    “La Fisioterapia es la ciencia y el arte del tratamiento físico; es decir, el conjunto de métodos, actuaciones y técnicas que, mediante la aplicación de medios físicos, curan y previenen las enfermedades, promueven la salud, recuperan, habilitan, rehabilitan y readaptan a las personas afectadas de disfunciones psicofísicas o a las que se desea mantener en un nivel adecuado de salud”.

    Es cierto cuando dices que la Fisioterapia es la “ciencia del tratamiento físico”, pero posteriormente explica y define que es el tratamiento físico, que es lo mismo que: “el conjunto de métodos, actuaciones y técnicas que, mediante la aplicación de medios físicos…”

    Si bien esta definición salió caducada, no es menos cierto que no pretende simplificar dicha disciplina a meras técnicas, sino que habla también de “conjuntos de métodos y actuaciones” que generan una mayor complejidad en sus contenidos, ya que abría que analizar el contenido de dichos términos.

    En cualquier caso, me gustaría recordarte que la “técnica” es el desarrollo científico llevado a la práctica o lo que es lo mismo, la técnica guarda en su macuto una enorme cantidad de trabajos de investigación que hay que tener en cuenta y que prestigian el termino. ¿No te parece?

    Saludos

    • Estimado sr Villafaina, gracias de nuevo por sus palabras. Quisiera indicar que éste es un estudio de corte epistémico en el que no se trata de juzgar las circunstancias sociales e históricas en las que se redactó el RD 1001/2002. Al revés, soy consciente de que no tuvo que ser nada fácil y seguramente ud podría ampliarnos con más datos aquellos momentos. Quiero decir con esto, que no se trata aquí de realizar una crítica fácil del paradigma vigente. En ortodoxia epistémica y si volvemos a Kuhn, es válido decir que este paradigma no se puede separar de las circunstancias sociales e históricas que lo forjaron. Aunque esta línea de razonamiento lleve simplemente a señalar la necesidad de ajustar pequeños cambios en el modelo, esto no significa que no se comprendan y entiendan las circunstancias que nos llevaron al vigente.

      Por otro lado, cuando afirmo que el paradigma del tratamiento físico es de tipo técnico, no estoy implicando ningún prejuicio con respecto a la técnica. Estoy de acuerdo con usted en que la técnica no un término carente de valor; no obstante, creo que una ciencia como la fisioterapia debe aspirar a conceptualizarse en su primera acepción, como una ciencia clínica además de técnica y esto aún no ocurre con la conceptualización vigente.

      Como ud bien ha recordado, el RD 1001/2002 se define el tratamiento físico como “el conjunto de métodos, actuaciones y técnicas que, mediante la aplicación de medios físicos…
      Y si se fija, a esto es a lo que me he ceñido yo en mi estudio taxonómico. Fíjese sino el nombre de las categorías taxonómicas: la nombrada como Técnicas, pero también la previa de Metodologías, que definí en el post como “los métodos, los conceptos, los autores o los investigadores que desarrollan cada una de las tipologías presentadas, bien mediante su experiencia, su evidencia clínica o los resultados de sus investigaciones“, que creo es compatible con la especificación del RD.

      En definitiva creo que, con todos los matices que se puedan incorporar y sin otorgarle ningún tipo de carácter definitivo, la presentada es un ejemplo de taxonomía coherente con el espíritu y letra del RD 1001/2002 o lo que es lo mismo, de la conceptualización de la fisioterapia como ciencia del tratamiento físico.

      Un saludo!

      • Estoy de acuerdo. En estos momentos tenemos oportunidades de incorporar el RD 1001/2002 algunas modificaciones y tus reflexiones puede ayudar a tomar el camino que señalas, con el que me identifico.
        Saludos

      • Sr Villafaina, si cualquier reflexión de las que compartimos aquí entre todos, puede ayudar a mejorar o actualizarnos como profesión en algún parámetro, me siento muy satisfecho. Un saludo.

  4. En primer lugar felicitarte por la exposición y por el blog. Pero esta entrada me suscita una duda en lo que dices de la osteopatía. Océano Mar por lo que dices, ¿crees que la osteopatia y la fisioterapia son cosas diferentes? Si dices que si es que vas en contra de la opinion de los fisios que consideran que la osteopatía es una especialidad de la fisioterapia y a favor de un grupo mas radical de compañeros fisios que han renunciado a la fisio en favor de la osteopatía. Entonces ¿no consideras que estas dando la razon a los radicales que quieren desligar ambas y de alguna manera al intrusismo? Un saludo

    • Estimado Javier, sé bienvenido a este blog. Antes de nada, quisiera dejar muy claro desde el principio que a estas alturas de la película, tanto mi persona como mis reflexiones en esta página, estamos completamente al margen de polémicas de “a favor” o “en contra” en lo referente a discusiones como osteopatía vs. fisioterpia o cualquier otro tipo de “método”, lleve “copyright” o no.
      Pero cito textualmente tu pregunta: “¿crees que la osteopatía y la fisioterapia son cosas diferentes?” Y te respondo: no se trata de que yo crea o no de que son cosas diferentes, es que existe consenso planetario en que lo son, por historia, desarrollo, regulación y un largo etcétera.

      Otra cosa, claro, es que en España, el desarrollo de la Osteopatía rigurosa y seria, ha venido ligado desde el principio y de manera muy estrecha al de la profesión de Fisioterapia para satisfacer una serie de necesidades profesionales y corporativas de ambas disciplinas, en una suerte de relación simbiótica que ha resultado de mutuo beneficio. Dos de estas razones (pero no las únicas) por las cuales a la Fisioterapia le interesó la simbiosis fueron: la capacitación profesional autónoma y el blindaje contra el intrusismo. Debido a ello y con el tiempo, ha interesado colocar a la Osteopatía como partición de campo de la Profesión de Fisioterapia al conceptualizar ésta (RD 1001/2002).
      Lo único que he señalado con el estudio taxonómico, es la imposibilidad ontológica de esta caracterización, que de alguna manera, invalida epistémicamente el concepto.

      Aunque la Osteopatía no se pueda considerar una partición de campo de la Fisioterapia, como la imbricación de aquélla en ésta es un hecho consumado en España, no se trata de renunciar a él, sino de articular una fórmula más precisa para dar reflejar esta realidad.

      Un saludo

  5. Las personas, más que los conceptos son los que crean los problemas y las confusiones. El poder que acaba en envidias, hará que sea imposible llegar a ningún acuerdo.

    No obstante, es importante poder soñar con un mundo mejor, pero con los pies en la tierra.

    Gran entrada, y gran trabajo Océano.

    Un abrazo

    • Gracias por tus palabras amigo, pero el asunto no tiene demasiado mérito: soñando, pero con los pies en la tierra, simplemente me limité a hacer mía aquella frase del matemático Pólya: Si no consigues entender un problema, haz un esquema.

      Un abrazo grande para ti. Por cierto, vienes al Congreso de Sevilla??

  6. Pingback: Tratamiento Físico (III). Estudio Veritativo | Océano Mar

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